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BAJA CALIFORNIA
B
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aja California cuenta
con gran potencial turístico que puede definirse como complejo y dinámico, ya
que es un rubro generador de desarrollo económico y social, así como un ente
que promueve la cultura y la historia regional, y contribuye a la integración familiar
y el desarrollo de las comunidades.
1.1. La Ruta Del Vino
1.2. Ruta De Ecoturismo Y
Aventura
1.3. Ruta De Las Misiones
Tal legado perdura en
los vetustos muros misionales de piedra o adobe, aún dispersos entre el baldío
desierto, Hoy en día convertidos en centros culturales y educativos de
numerosos poblados y museos de historia que se unen a la ruta que conforman
estos invaluables patrimonios culturales de Baja California.
1.4. Ruta Del Arte Rupestre
El Vallecito es el
sitio más conocido del estado. Está ubicado al noroeste del pueblo de La
Rumorosa (Norte de la península), Por su distancia, es recomendable dedicar un
día para efectuar su visita. Comprende cerca de 200 hectáreas donde existen
caprichosas formaciones rocosas que exhiben notorios grupos de pictografías,
con una amplia gama temática: abstractas y geométricas; hasta lo más figurativo
como formas humanoides, soles, lunas, animales, etcétera. La pintura más famosa
del lugar es El Diablito, dibujo antropomórfico de color rojo con dos rayas
onduladas a manera de cuernos; y cuyo misterio apunta la mañana del solsticio
de invierno, cuando un rayo del sol ilumina directa y exclusivamente los ojos
de El Diablito. Otorgándole un importante papel como azimut calendario.
Las pinturas rupestres
encontradas en las cuevas y paredes situadas alrededor de la Sierra de
Francisco y la Sierra de Guadalupe en el Desierto El Vizcaíno constituyen uno
de los acervos históricos más importantes de su tipo en el mundo.
Utilizando los colores
rojos, negro, blanco y amarillo, los indígenas encargados de pintar el mural de
la Sierra de Guadalupe, trazaron hombres gigantes y figuras zoomorfas. En el
resto de las cuevas, los dibujos corresponden a un estilo de arte abstracto que
representa grandes figuras humanas en interacción con la naturaleza.
La autoría de estas
grandes obras pictóricas se desconoce, ya que cuando los primeros
conquistadores españoles las descubrieron, preguntaron a los habitantes de la
tribu cochimí residente del lugar y ellos negaron ser los responsables,
alegando, según su tradición oral, que antiguos hombres gigantes las habían
pintado.
El visitante que desee
vivir parte de esta experiencia, debe contratar un guía designado por el
Instituto Nacional de Antropología e Historia, encargado de la conservación y
protección del declarado Lagado Histórico de la Humanidad por la UNESCO en
1993.
1.5. Observación De Ballenas
En Laguna Ojo De Liebre Y Laguna San Ignacio
Y una vez que las crías
han nacido, las afanosas y protectoras madres se dedicarán a enseñarles los
trucos que necesitan saber para sobrevivir en el mar y dejarlos listos para
emprender el largo regreso a casa una vez terminadas las lecciones.
La protección otorgada
a estos mantos acuíferos como parte de la Biosfera El Vizcaíno ha contribuido
al incremento en la población de estas ballenas, las cuales estuvieron en algún
momento en peligro de extinción.
La época de observación
de ballenas en territorio mexicano comprende del 15 de diciembre al 15 de abril.
Y para el deleite del ojo humano, es posible observar, aunque con menor
frecuencia, delfines, cachalotes, ballenas azules y jorobadas, y orcas.
1.6. Los Cabos
El impulso del gobierno
federal aunado a la excelente ubicación de la que goza, han hecho de este
paraíso turístico la residencia permanente de un alto número de jubilados
norteamericanos y canadienses.
Los expedicionarios
españoles que en busca de riqueza llegaron a tierras mexicanas, trajeron
consigo los nombres católicos o de fantasía que formaban parte de su cultura
para bautizar al nuevo mundo. En el caso de la península ubicada en el noroeste
de lo que hoy es la República Mexicana, el nombre de California que los
españoles le adjudicaron, corresponde a una isla cercana al paraíso que el
escritor Garcí Ordoñez de Montalvo describe en su caballeresca novela “Las
Sergas de Esplandián”.
El estado de Baja
California conforma la parte norte de la Península de California. Su frontera
al sur con el estado de Baja California Sur fue delimitada apenas a principios
de 1800, por lo que su historia compartida comienza como la historia del
territorio de California.
Los aborígenes
habitaron la península aproximadamente en el año 10,000 a.C. Y se dedicaron a
la recolección de frutos, caza y pesca. A mediados del siglo XVI, los
conquistadores españoles descubrieron que estos grupos estaban organizados en
rancherías, las cuales eran grupos no mayores de 250 personas pertenecientes a
la misma familia. Culturalmente se pueden distinguir 4 grupos indígenas en base
al grupo lingüístico al que perteneces el dialecto que hablan y son los,
pericú, guaycura, cochimí y yumana.
La ocupación de estas
tierras fue un proceso largo en el que múltiples expediciones intervinieron, ya
que las enfermedades, calamidades naturales y la falta de recursos presentaban
un gran reto para los conquistadores que desconocían las condiciones naturales
del lugar.
Los jesuitas fueron los
primeros misioneros en instalarse en tierras californianas. La construcción de
sus misiones tenía el objetivo de evangelizar a las tribus mediante la
concentración de la población dentro de sus puertas. Para esto, buscaban una
fuente de agua alrededor de la cual establecerse y desarrollaron actividades
económicas españolas como el pastoreo, la importación de productos europeos y
la agricultura. Las primeras misiones exitosas fueron las de Santa Rosalía
Mulegé, San Juan Malibát y San José de Comondú a comienzos del siglo XVIII.
Posteriormente arribaron a la región misiones de franciscanos y dominicanos.
En el año de 1804, la
Corona Española divide la península en dos territorios separados a la altura
del Arroyo del Rosario. La división política les otorgó el nombre de Baja
California y Alta California.
Debido a la lejanía de
la ubicación del gobierno central, la guerra de independencia tardó en llegar a
oídos de los californianos. Y es hasta un año después, en 1822, que este
territorio es liberado del control de la corona española.
Sin embargo, en la
guerra contra Estados Unidos que el General mexicano Santa Anna libró a
mediados del siglo XIX, la Alta California forma parte de la gran porción de
territorio que México cedió a su vecino del norte.
Es entonces (1850),
cuando el territorio de Baja California se divide políticamente en Norte y Sur.
Cien años después, el presidente mexicano Miguel Alemán le concede el estatus
de “estado libre y soberano” de la federación.
El 16 de agosto de
1953, el Estado de Baja California (norte) promulga su constitución. Ese mismo
año, realiza sus primeras elecciones, resultando ganador el príista Braulio
Maldonado. Como resultado de los comicios de ese año, el estado elige a la
primera mujer mexicana en tener un asiento en la representación estatal frente
al Congreso de la Unión.
El intenso intercambio
cultural entre bajacalifornianos y norteamericanos fronterizos ha dado como
resultado una cultura predominantemente mexicana, pero única en su género.
La evolución de esta
sociedad, orgullosa hoy de su identidad y de su tierra, la encontramos
principalmente en sus expresiones artísticas. El arte del colectivo Nortec es
resultado de la fusión de sonidos tradicionalmente mexicanos – ritmos norteños,
elementos de la tambora, del jarabe tapatío, etc. con los modernos sonidos
techno-dance. Esta original mezcla descubre la nueva cara de la cosmopolita y
creativa juventud de Tijuana y Ensenada. El renacimiento de la otra sociedad
perdida, pide al escéptico visitante olvidarse de los estereotipos y
prejuicios, “olvídate de las…calles sin asfaltar, narcos, burros. Olvídate del
peligro, del temor de la preocupación” reza la presentación al
internacionalmente aclamado volumen 1 de Nortec Collections.
Su más reciente
creación es la publicación del libro “Paso del norte, ¡This is Tijuana!”, un
libro que contiene la crítica social que los jóvenes bajacalifornianos del
siglo XXI hacen de la cultura de miedo, narcos y violencia que ha caracterizado
a la frontera a la que pertenecen.
Al mismo tiempo, la
modernización de las ciudades fronterizas del estado ha colaborado a cambiar
los estereotipos ofreciendo un ambiente atractivo tanto para los inversionistas
extranjeros como para los turistas que buscan deleitarse de la riqueza cultural
y natural que tienen por ofrecer.
1.7. Gastronomía
Con el objetivo de
mantener viva la cocina tradicional del estado, el gobierno organiza frecuentes
Festivales Gastronómicos, en los cuales es posible degustar exquisitos
platillos de mar como la langosta estilo Puerto Nuevo, la paella de Ensenada y
los taquitos bajacalifornianos de pescado. Sin olvidar los vinos de la región
Bordeaux mexicana, el Valle de Guadalupe.
Como dato curioso, en
la capital del estado, Mexicali, la comida tradicional es la comida china; por
lo que numerosos restaurantes de esta comida ofrecen al paladar del visitante
deliciosos platillos asiáticos.
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