1. Tabasco
1.1. Zonas Arqueológicas
1.2. Ruta: Aventura En La
Sierra
Entre las maravillas
naturales que podrá visitar están las grutas de Coconá y de las Canicas, para
practicar el espeleísmo; Hacienda “Los Azufres”, en donde el visitante puede
disfrutar de los baños de aguas termales sulfurosas; Kolem Jaá, conformado por
un conjunto de cascadas y senderos en donde se practican diversas actividades
de ecoturismo como rappel, ciclismo, camping, descenso en río y safari
fotográfico.
1.3.
Ruta: Del Cacao
Tabasco es cuna del
chocolate al ser origen del grano del cacao. Esta gran contribución al mundo
nace por donde ahora se puede recorrer la Ruta del Cacao entre sitios
arqueológicos mayas y chontales, haciendas cacaoteras y bellas playas.
1.4.
Nacajuca
Los humedales
Pomposé-Juliva, las artesanías de jícaras y el templo neoclásico de San
Francisco de Asís hacen de Jalpa de Méndez una parada obligatoria durante el
recorrido.
Las haciendas
cacaoteras localizadas en Comalcalco le darán la oportunidad de conocer el
proceso productivo del delicioso chocolate tabasqueño, origen del cacao en todo
el mundo. Algunas de las haciendas que se pueden visitar son hacienda La Luz,
Cholula y Brondo. En la zona arqueológica de Comalcalco, el legado maya toma un
giro inesperado al tratarse de la única construcción hecha con ladrillo de
barro cocido que esta cultura realizó.
1.5.
Historia
A la caída del imperio
olmeca, llegaron los mayas, habitantes de Tabasco entre los siglos I a.C. y IX
d.C. Actualmente Comalcalco y Pomoná son vestigios arqueológicos de los
asentamientos de esta cultura en territorio tabasqueño.
En la segunda
expedición española de Cuba hacia el nuevo territorio, el capitán Juan de Grijalva
llegó al actual territorio de Tabasco. Al río por el que los expedicionarios
ingresaron se le llamó Grijalva, en honor del capitán. En ese mismo año, 1518,
Hernán Cortés exploró las provincias de Cupilcón, Tumulán, Agalulco y Anaxuca,
entre otros. Una vez comenzadas las labores de conquista, los españoles
debieron someter a los indígenas chontales en una de las más famosas peleas de
la época, la batalla de Centla, ocurrida en 1519. Una vez establecida la
superioridad del invasor, Cortés pudo fundar la primera villa bajo control
europeo, Santa María de la Victoria. Asimismo, como regalo por su victoria,
Cortés recibió a uno de los instrumentos más útiles para su labor
conquistadora, la mujer indígena, Malllinali Tenepal, mejor conocida como la
Malinche.
A partir de 1530
comienzan los esfuerzos de Francisco Montejo “El Viejo” por conquistar la
península yucateca y poblar Tabasco. A pesar de sus múltiples esfuerzos, la
conquista de Yucatán resultó ser una empresa muy difícil y decidió dejar el
gobierno de Tabasco a su hijo del mismo nombre, Francisco Montejo “El Joven”.
En esta época, la costa
del Golfo se vio amenazada por los constantes ataques de los piratas europeos,
quienes en Campeche propiciaron la fortificación de la villa, y en Tabasco hizo
que los habitantes de Santa María de la Victoria huyeran río arriba para establecerse
lejos del alcance de los nuevos invasores en la nueva comunidad de San Juan
Bautista.
Sin embargo, durante la
colonia española, el estado no prosperó mucho, debido en parte a la falta de
minas de metales preciosos que atrajeran a los colonos y en otra al inhóspito
clima que los recibía.
En el siglo XIX, una
vez librada la guerra de independencia, el Congreso Constituyente de 1824,
declaró a Tabasco uno de los 14 estados libres y soberanos de la nueva
república mexicana.
Durante la batalla
entre centralistas y federalistas en que se sumió el país a partir del
siguiente año, los militares en Campeche se sublevaron para declarar un
gobierno centralista en el estado, a lo cual los rebeldes en Tabasco pronto
siguieron. En 1833, la epidemia de cólera azotó fuertemente al país, pero
particularmente a la población tabasqueña.
A este trágico suceso,
le siguió la invasión norteamericana en donde México perdió la mayor parte de
su territorio norteño. En 1846, un buque de guerra norteamericano llegó a
Tabasco y comenzó el ataque de la plaza central de la capital estatal. Este
primer ataque duró un par de días; ocho meses después, los norteamericanos
invadieron de nuevo a Tabasco para tomar la plaza central durante 35 días.
Antes de emprender la retirada, el enemigo invasor se encargó de destruir la
ciudad.
En 1863, durante la
segunda invasión extranjera, esta vea por parte de los franceses, Tabasco debió
pelear de nuevo ante la invasión de su territorio. Las tropas tabasqueñas
reunidas de Comalcalco, Jalpa, Huimanguillo y Mezcalapa, inexpertas y mal
armadas fueron comandadas por el tabasqueño Gregorio Méndez. Hombre recto y
honrado, Gregorio Méndez se gana el respeto del pueblo al no cometer
barbaridades para aprovisionarse de lo que a las tropas las falta. Gracias a
esto y a su buena estrategia militar, lleva a las tropas nacionales al triunfo
en la batalla de El Jahuactal.
Estando al mando del
gobierno estatal en 1865, Gregorio Méndez conduce de nuevo a las tropas, ahora
unidas al Ejército de Oriente, a rescatar al General Porfirio Díaz y sus tropas
nacionalistas del yugo de los imperialistas. En 1867, la derrota de Francia y
el fusilamiento del emperador Maximiliano de Habsburgo dan fin a la invasión
francesa en México.
Después de tanta
inestabilidad política, la llegada de Porfirio Díaz al poder, representó una
época de paz y estabilidad que muchos estados, incluyendo Tabasco necesitaban
para descanar y poder reconstruir su ciudad capital. El porfirismo le dio la
oportunidad al estado costero de salir del estancamiento en que se encontraba
desde su colonización en el siglo XVI. Y así, paulatinamente comenzó a fincarse
el desarrollo del estado. Cabe mencionar que, la estabilidad y el progreso
ofrecidos por el porfirismo sucedieron gracias a la explotación y marginación
de los más pobres, lo que provocó los hechos violentos de 1910.
En Tabasco, las
manifestaciones anti porfiristas comenzaron a surgir desde 1902, con la
formación del club antirreeleccionista Melchor Ocampo. Para 1909, el partido
Gutierrista, al mando de Ignacio Gutiérrez Gómez y sus hermanos, se
consolidaban como la principal fuerza opositora del estado. Durante la lucha
revolucionaria sangrientas batallas y numerosos encuentros entre porfiristas e
insurrectos tuvieron lugar dentro de los límites del estado.
Durante el mandato
presidencial de Álvaro Obregón, el tabasqueño Tomás Garrido Caníbal llegó a la
gubernatura del estado para el periodo 1823-1829. Sin embargo, el gobierno
garridista abarcó 10 años durante los cuales la sociedad tabasqueña sufrió una
gran transformación. Y es que debido a la gran aversión que el dictador sentía
tanto por la religión como por los vicios, en especial el alcohol, implementó
serias y severas medidas en contra de toda manifestación perteneciente a cualquiera
de estos dos aspectos sociales. Así, además de destruir imágenes, cambiar las
fiestas patronales por regionales, cambiar los nombres de las villas, y
prohibir la celebración de los cultos; instauró la Ley Seca de 1931, donde
quedaba estrictamente prohibido cualquier forma de comercio y consumo de
alcohol. El fin del “garridismo” en 1933, representa el inicio de la vida
moderna del estado mexicano de Tabasco.
La tradición de la
cultura tabasqueña es la de comer 7 veces al día, y cómo no si las cocinas
están llenas de color, aromas y texturas exquisitas. Entre los principales
platillos típicos destacan aquellos elaborados con los frutos del mar, como el
pejelagarto, pez endémico del estado. Algunos de los platillos más populares
son, el pejelagarto asado, tamales de pejelagarto, chirmole de pejelagarto y
empanadas de pejelagarto. También elaborados con exóticos ingredientes están el
robalo a la tabasqueña, el langostino o pigua al mojo de ajo, la torta de
iguana y el pochitoque en verde.
La creatividad
tabasqueña se refleja en su cocina desde la época prehispánica, cuando se
inventó el chocolate. También con la herencia de las culturas indígenas Maya y
Chontal, así como con el legado español, este último reconocido en las
butifarras, longanizas y quesos.
1.6.
Gastronomía
y cultura
Otras celebraciones
populares en las comunidades tabasqueñas son el Festival de la Santa Cruz en
Teapa, la Fiesta de Nuestra Señora de Santa Ana celebrada en Sánchez
Magallanes, las Fiestas de San Antonio, organizadas en Cárdenas, y la
Festividad de San Isidro Labrador en Comalcalco. la Festividad de San Román en
Paraíso es acompañada del ritmo de Los Tamborileros de San Marcos, quienes
ejecutan las piezas musicales con tambores y flautas de carrizo y se niegan a
dejar morir la tradición de una profesión que hoy en día muy pocos músicos
están dispuestos a perpetuar.(exploran domexico, s.f.)